Vivienda urbana en Ontinyent

“Simplicity is de ultimate sophistication”
– Leonardo da Vinci

La vivienda se plantea como una ampliación en la modulación y el sistema estructural de la antigua fábrica, completando miméticamente la manzana original.

La Casa está situada entre medianeras y consta de cinco plantas bajo un esquema básico rectangular de dimensiones aproximadas de 22 x 7 m.

La planta baja acoge los espacios más sociales y de relación con una amplia zona de recepción y con un salón a doble altura, presidido por una enorme composición fotográfica retroiluminada que conecta en planta sótano con el espacio exterior donde se encuentra la piscina.

El programa se resuelve con un sencillo esquema de banda de servicios que recorre toda la extensión de la planta albergando las piezas menores (baños, lavadero, aseos, etc.). El resto de estancias vuelcan a ambas fachadas dejando la zona central del edificio para la escultórica escalera de hormigón.

Esta escalera se convierte en el elemento más característico del proyecto. Se resuelve mediante peldaños volados de hormigón y nace en el gran espacio abierto en la planta baja permitiendo su conexión con el resto de plantas. Al igual que el resto de elementos con los que se materializa la vivienda, mantiene una esencia de gran pureza y desnudez.

Gracias a la preocupación y al buen criterio del propietario, en la casa impera el color blanco y la coherencia total en la selección de materiales y acabados, que redunda en su esencialidad y sinceridad constructiva.

Proyecto: MANUEL MARTÍN + CLARA GIRONÉS

Dirección de Obra: MANUEL MARTÍN + CLARA GIRONES + EN PROYECTO ARQ

Foto: Borja García